jueves, 22 de febrero de 2007

¿Ha encontrado la CIA el Arca de Noé? Print Friendly and PDF

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Conspiranoicos sugieren que la CIA ha desenterrado los restos del bíblico Arca en las laderas del monte Ararat.

En un acto que sin duda atraerá la atención de conspiranoicos de todo el mundo la CIA ha desclasificado "un conjunto de documentos" concernientes a "los posibles restos del Arca de Noé en el monte Ararat".

Hace tiempo que circula el rumor de que la CIA conoce desde finales de los años 40 la existencia de una estructura con forma de barco en el monte Ararat y que podrían ser los restos de la mítica nave de Noé.

La "anomalía de Ararat" (tal y como la describe la CIA en su típico estilo burocrático) fue detectada por primera vez en 1949 por pilotos estadounidenses que realizaban vuelos de espionaje sobre la extinta Unión Soviética. Desde entonces, se dice que numerosas fotografías y horas de película sobre el Arca han sido recopilados y almacenados por la CIA y otros departamentos de inteligencia norteamericanos.

De igual forma, en una situación que se asemeja a las acusaciones de conspiración y encubrimiento en relación al "Incidente Rosswell" en 1947 y el asesinato del presidente John F. Kennedy en 1963, un montón de reclamaciones y contra-reclamaciones han salido a la luz en relación al Arca, en el mejor estilo Expediente-X.

Intentos por localizar el Arca

Algunas fuentes sin confirmar hablan de la existencia de expediciones al estilo Indiana Jones a Turquía patrocinadas por el gobierno de los Estados Unidos. Otras van más lejos y proponen que los restos del Arca han sido encontrados y trasladados a instalaciones militares en los Estados Unidos. Incluso se habla de individuos al estilo "Men In Black" que han amenazado a los implicados en el caso para que permanezcan callados y no revelen nada de lo que han visto.

¿Exagerado? Tal vez, pero no todas las declaraciones deberían ser descartadas de entrada. Dino Brugioni, miembro retirado de la CIA, ha confirmado que las fotografías existen y algunas de las que él pudo ver a principios de los 70 mostraban algo semejante a 3 grandes vainas de madera situadas en el monte Ararat.

Según la Biblia (Gen 6, 13-15): "Dios dijo a Noé... hazte un arca de maderas resinosas ... Así es como la harás: longitud del arca, trescientos codos, su anchura, cincuenta codos; y su altura, treinta codos." Además, se asume que el Arca era suficientemente fuerte como para soportar una catastrófica inundación que asoló a todo el planeta a lo largo de 40 turbulentos días. Y cuando las aguas volvieron a su cauce, el Arca se posó en lo que habría de ser un lugar de reposo final: el monte Ararat de Turquía, en la frontera con Armenia e Irak.

No hace falta decir que si la CIA ha encontrado los restos de semejante navío, estaríamos ante el más importante descubrimiento arqueológico y científico del siglo. Pero de ser así, ¿haría pública esta información la CIA? ¿Que nos dicen los recientemente desclasificados archivos de la CIA al respecto?

Para empezar, los documentos más antiguos desclasificados no datan de los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Ni siquiera de los años de los que habla el ex-miembro de la agencia Dino Brugioni. El dato más antiguo que se recoge en esos ficheros es una carta de 1992, firmada por un tal Charles P. Aaron, al que se describe como "Piloto Jefe y Director de Operaciones para la Corporación Tsirah". Es una carta escrita a la CIA solicitando ayuda para la búsqueda de la fabulosa nave. Una búsqueda que el Sr. Aaron ya llevaba años realizando y para la cual había recibido apoyos del ex-astronauta John Irving así como de varios senadores y congresistas norteamericanos. Asimismo, Aaron comentaba que "varios oficiales cualificados" le habían informado de que la el gobierno de los Estados Unidos disponía de un "sistema de vigilancia por satélite que era capaz de detectar objetos bajo el hielo".

Aaron puntualizaba que no deseaba conocer detalles de la tecnología que pudiera haber tras ese sofisticado sistema de espionaje, sino que simplemente quería saber si la CIA podía ayudar a la Corporación Tsirah en su búsqueda del Arca de Noé bajo las heladas cumbres del monte Ararat.Un memorando fechado el 2 de junio de 1992 titulado "Arca de Noé" y dirigido a la Oficina de Análisis de la CIA recoge que la solicitud de Charles Aaron fue remitida al director. "La carta de Mr. Aaron muestra la convicción de que la Agencia dispone de la capacidad técnica para ver a través de decenas de metros de hielo y pide que se le ayude con esa tecnología a buscar el Arca" se dice en este documento interno y concluye: "A la Oficina de Análisis de la Agencia no le consta la existencia de tal tecnología."

La CIA añadía que tras observar la imaginería existente en torno al asunto del monte Ararat, "no podían confirmar la existencia del Arca ni su supuesta localización" y sugería que la Corporación Tsirah debería ser informada en ese sentido.

Desde luego, eso parecería sugerir que la CIA no halló ninguna evidencia que indicara la existencia de nada que remotamente pudiera recordar al Arca de Noé en el monte Ararat. Pero, como ocurre a menudo cuando nos internamos en el lúgrube mundo de la CIA, las cosas no parecen tan sencillas. Otro memorando "secreto" de la CIA, fechado el 21 de enero de 1993, hace una referencia curiosa a "la solicitud de desclasificación de imaginería del Arca de Noé para una producción de TV" que fue posteriormente "rechazada" por la CIA. Uno podía preguntarse cómo es posible que una solicitud de desclasificar imágenes sobre el Arca de Noé fuera rechazado por parte de la CIA cuando su mera existencia fue negada previamente a la Corporación Tsirah.

Igualmente intrigante es una nota manuscrita (cuyo autor no está identificado) al pie de ese mismo documento donde puede leerse: "La vida no es ni justa ni simétrica".

A estas alturas no puede confirmarse de forma concluyente que haya imágenes sobre el supuesto Arca de Noé en los archivos de la CIA, pero tampoco puede negarse que la Agencia pudiera haber recorrido el monte Ararat en busca de información. Y, tal y como ocurre con el incidente de Roswell o el asesinato de JFK, es improbable que las teorías conspiranoicas en torno al legendario Arca de Noe desaparezcan por ahora.

lunes, 19 de febrero de 2007

Entender a un bebé Print Friendly and PDF

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Una nueva tecnología permitirá saber cuál es el motivo del dolor en un bebé recién nacido.

Ha sido desarrollada por Sheryl Braham, una investigadora de la Universidad del Estado de Missouri en Springfield (EEUU) que ha estudiado sus gestos faciales según las diferentes causas de sus quejas.

Complicados algoritmos han recogido los datos de 204 fotografías de 26 recién nacidos que padecían dolores cuyos orígenes eran muy diferentes. Durante las pruebas preliminares del sistema se registró un 90% de aciertos.

Aunque está pensado para uso médico, seguro que a más de un padre le será de gran ayuda.

Espiando las telecomunicaciones alienígenas Print Friendly and PDF

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Unos astrónomos han propuesto un método mejorado para buscar señales de vida inteligente en el cosmos. Valiéndose de los instrumentos adecuados, como uno que está siendo construido ahora en Australia, podrán captar eventuales transmisiones "privadas" de otras civilizaciones, sin tener que depender de que nos envíen mensajes intencionados.

El LFD (Low Frequency Demonstrator) del radioobservatorio MWA (Mileura Wide-Field Array) es un instrumento capaz, en teoría, de detectar cualquier civilización de nivel tecnológico comparable al de la Tierra, ubicada en un planeta en órbita a alguna de las mil estrellas más próximas al Sol.
"Pronto, podremos "espiar" eventuales señales de civilizaciones galácticas", afirma Avi Loeb, del Centro para la Astrofísica (CfA), gestionado conjuntamente por la Universidad de Harvard y el Instituto Smithsoniano. "Ésta es la primera vez en la historia que los humanos seremos verdaderamente capaces de localizar una civilización como la nuestra en las estrellas".

Según los responsables de este nuevo enfoque de las investigaciones SETI (siglas en inglés de Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre), los anteriores programas no tenían apenas posibilidades de detectar alguna civilización parecida a la Tierra en grado de desarrollo. Las búsquedas a menudo se centraban sólo en tratar de detectar señales potentes enviadas deliberadamente a través del espacio, como si se tratase de faros marítimos para observadores lejanos. Tales faros interestelares pueden no existir. Además, muchos proyectos SETI de ondas de radio examinaron frecuencias por encima de 1 gigahercio con el fin de evitar interferencias con señales procedentes de la Tierra o de fuentes cósmicas naturales.

En vez de tratar de captar emisiones deliberadas, Loeb y su colega Matias Zaldarriaga (CfA) sugieren buscar "fugas" accidentales de emisiones locales de una civilización alienígena. Subrayan que el LFD, diseñado para estudiar frecuencias de entre 80 y 300 megahercios, sintonizará las mismas frecuencias usadas por las tecnologías terrestres. En nuestro mundo, los radares militares son las fuentes emisoras más potentes, seguidas por la televisión y la radio en onda FM. Si fuentes emisoras similares existen en otros planetas, dispositivos como el LFD podrían detectarlas.

"El LFD es un instrumento científico destinado a estudiar el universo más distante y primitivo", matiza Zaldarriaga. "Pero aprovechando sus observaciones normales, los investigadores SETI podrían usarlo para buscar civilizaciones alienígenas".
El LFD es un radiotelescopio diseñado para detectar y caracterizar emisiones de 21 centímetros con fuerte corrimiento hacia el "rojo", procedentes de las moléculas de hidrógeno del universo arcaico. Su principal objetivo científico es crear un mapa tridimensional de las "burbujas" ionizadas que se formaron cuando los primeros cuásares y galaxias inundaron el espacio con luz ultravioleta hace miles de millones de años.

Ojo a las córneas sintéticas Print Friendly and PDF

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Un nuevo proyecto financiado con fondos comunitarios pretende transformar la cirugía óptica y reducir de manera drástica el número de ensayos realizados en animales reconstruyendo la córnea humana in vitro.

El proyecto Ingeniería de Córnea enfoca los transplantes de córnea de una sola manera: usando ingeniería de tejidos para crear una córnea humana tridimensional. Será la primera vez que se intenta conseguir semejante proeza en Europa, aunque en EEUU y Canadá ya se ha conducido una investigación similar.

Debido a la preocupación por la escasez de donantes de córnea en el mundo, agravada aún más por el aumento de la cirugía correctora, que deja las córneas inservibles para su reimplante, los cirujanos confían en abrazar los resultados del proyecto, que se esperan obtener en un plazo de tres años. El método también reducirá el riesgo de transmisión de enfermedades contagiosas por cirugía.

El desarrollo de las córneas construidas mediante la ingeniería de tejidos reducirá también el número de ensayos sobre toxicidad farmacológica y cosmética realizados con animales. Según declaró a CORDIS Noticias el coordinador del proyecto, David Hulmes, el test Draize, que se realiza en conejos para estudiar el efecto de un producto químico en el ojo, está actualmente muy extendido. Si el deseo de disminuir el sufrimiento animal no es suficiente para convencer a algunas empresas de que busquen otra alternativa a los modelos animales, debería servir de estímulo la legislación comunitaria que entrará próximamente en vigor para prohibir la comercialización de productos cosméticos que hayan sido probados en animales.

La córnea está formada por tres capas - explicó el Dr. Hulmes: epitelio (capa externa), endotelio (capa interna) y estroma, que está entre las dos anteriores y es el grueso de la córnea. El colágeno, que constituye el 16% de la córnea, está formado por capas de fibras. Dentro de cada capa las fibras son paralelas, pero entre una capa y otra la dirección de las fibras cambia, de tal modo que cuando una se mueve del exterior al interior de la córnea, las fibras miran en todas las direcciones. Esto hace que la córnea sea transparente y muy rígida en términos biomecánicos, según el Dr. Hulmes.

Córnea humana Córnea sintética

"La idea del proyecto consiste en construir la córnea usando proteínas fabricadas en cultivo", dijo el Dr. Hulmes. "Esto producirá proteínas humanas en forma recombinante que imitarán lo mejor posible los componentes naturales".

Esta técnica eliminará probablemente los problemas inherentes al reimplante de córneas hoy en día. Actualmente existen dos métodos. Uno de ellos consiste en utilizar polímeros en lugar de células para crear una córnea sintética, pero eso conlleva un gran riesgo de rechazo por parte de los tejidos colindantes. El segundo método consiste en ingeniería de tejidos, pero utiliza una fuente bovina para las proteínas, lo cual conlleva el riesgo de introducir la BSE (Encefalopatía espongiforme bovina), en palabras del Dr. Hulmes.


El consorcio, que está formado por 14 equipos de nueve países diferentes e incluye científicos, oftalmólogos y pequeñas y medianas empresas (PYME), se ha propuesto una serie de objetivos para los próximos tres años.

El primero de ellos es probar una técnica, desarrollada por un equipo italiano que participa en el proyecto, para sustituir la capa externa de la córnea. El procedimiento puede contribuir a recuperar la visión después de una quemadura de córnea provocada por productos químicos. Los científicos italianos lo han conseguido tomando células madre del limbo del paciente, la zona que se encuentra entre el tejido blanco y la córnea, y creando una hoja, una reproducción del epitelio, que se puede volver a poner sobre la córnea del mismo paciente.

El segundo objetivo es desarrollar una hemi-córnea que se pueda utilizar para sustituir la mitad externa de la córnea. "Existen grandes posibilidades de que esto funcione antes de que finalice el proyecto", dijo el Dr. Hulmes.

El objetivo ultimo, que el Dr. Hulmes define como "el más ambicioso", es reconstruir la totalidad de la córnea. Para eso, sin embargo, todavía hay que encontrar una fuente adecuada de células madres en el endotelio.

Control a golpe de vista Print Friendly and PDF

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El mes que viene, la compañía japonesa Shimadzu tiene previsto lanzar al mercado la tercera generación de sus cibermonóculos Data Glass, unos ingenios en cuyas lentes se proyectan datos e imágenes que el usuario ve como si estuvieran situados a 60 cm de distancia.

Algunos gurús del prospectivismo conciben el súmmum de esta tecnología -aún pura ciencia ficción- como unas tecnolentillas dotadas de conexión inalámbrica con las que se pudiera, además, controlar cualquier dispositivo electrónico "a golpe de vista".

Aún no se sabe el precio de salida pero lo que si estoy seguro es que estamos en los albores de una nueva era, la era de la Biotecnología.