Aunque el descubrimiento todavía no se ha hecho público de forma oficial, Craigg Venter, director del Venter Institute de San Diego (EE.UU) y promotor del genoma humano, ha dado a conocer la creación del primer cromosoma sintético elaborado partiendo de sustancias químicas fabricadas en laboratorio gracias a un equipo de 20 científicos.
Se trata de un paso muy importante, como indica el científico, ya no sólo leemos nuestro código genético, ahora además podemos escribirlo, sin duda, se trata del primer paso para crear la primera forma de vida artificial.
La creación se basa en una secuencia de ADN de la bacteria Mycoplasma y aunque en este caso se está hablando de creación, en realidad se trata de una reconstrucción, ya que se eliminó una 1/5 parte del material genético de la secuencia para posteriormente reconstruirla.
Se trata de una reconstrucción de un cromosoma compuesto por 381 genes con un contenido de 580.000 parejas bases del código genético
El denominado Mycoplasma laboratorium ha sido trasplantado a una célula viva y ahora se espera que se haga cargo del control y la situación, lo que representaría el nacimiento de una nueva forma de vida, vendría a ser un Frankenstein celular pero mucho más innovador por supuesto. Mirando más allá, Craigg Venter apuesta por estas técnicas para nuevos descubrimientos, como por ejemplo una nueva fuente energética.
Si la nueva forma de vida prospera, podrá proliferar dando lugar a una nueva especie de microorganismos con la particularidad de que su ADN será artificial. ¿Esto podría representar un peligro?, quién sabe como actuarán estas formas de vida y si pudieran ser peligrosas para el hombre. Los experimentos continuarán y se crearán otros modelos, superamos a la evolución, a la naturaleza, casi se podría decir aquella frase de “jugar a ser Dios”.
Seguramente habrá opiniones para todos los gustos, nosotros creemos que es un gran paso que, entre otros aspectos, permitirá además en un futuro próximo, mejorar la medicina a nivel genético.
Fuente: Genciencia
Se trata de un paso muy importante, como indica el científico, ya no sólo leemos nuestro código genético, ahora además podemos escribirlo, sin duda, se trata del primer paso para crear la primera forma de vida artificial.
La creación se basa en una secuencia de ADN de la bacteria Mycoplasma y aunque en este caso se está hablando de creación, en realidad se trata de una reconstrucción, ya que se eliminó una 1/5 parte del material genético de la secuencia para posteriormente reconstruirla. Se trata de una reconstrucción de un cromosoma compuesto por 381 genes con un contenido de 580.000 parejas bases del código genético
El denominado Mycoplasma laboratorium ha sido trasplantado a una célula viva y ahora se espera que se haga cargo del control y la situación, lo que representaría el nacimiento de una nueva forma de vida, vendría a ser un Frankenstein celular pero mucho más innovador por supuesto. Mirando más allá, Craigg Venter apuesta por estas técnicas para nuevos descubrimientos, como por ejemplo una nueva fuente energética.
Si la nueva forma de vida prospera, podrá proliferar dando lugar a una nueva especie de microorganismos con la particularidad de que su ADN será artificial. ¿Esto podría representar un peligro?, quién sabe como actuarán estas formas de vida y si pudieran ser peligrosas para el hombre. Los experimentos continuarán y se crearán otros modelos, superamos a la evolución, a la naturaleza, casi se podría decir aquella frase de “jugar a ser Dios”.
Seguramente habrá opiniones para todos los gustos, nosotros creemos que es un gran paso que, entre otros aspectos, permitirá además en un futuro próximo, mejorar la medicina a nivel genético.
Fuente: Genciencia
Aunque sólo uno de estos acontecimientos haya sido observado hasta ahora, los astrónomos consideran que sería perfectamente posible descubrir otros, a condición de cubrir una extensión de cielo bastante amplia. Es la opinión del Dr. John Reynolds, director del observatorio Parkes, que señala que el Australian SKA Pathfinder, un conjunto de 45 radiotelescopios actualmente en construcción y que debería estar terminado en el 2012, responderá a estas exigencias.
El mastodonte era una especie perteneciente al género de los proboscídeos, como los elefantes o los extintos mamuts. Eran más pequeños, pero de peso semejante al de los elefantes debido a su complexión robusta, con patas gruesas y cortas. Se cree que se extinguieron hace 10.000 años, como los 'dientes de sable'.
"Su inigualable precisión y la puesta en marcha de las diferentes variables como la temperatura, la humedad, la velocidad del viento o la cantidad de ozono, mejorarán las previsiones meteorológicas y ambientales", explicó Lars Prahm, director de EUMETSAT, informa France Presse.
Con la demostración que los niveles de insulina y sus receptores son más bajos en los cerebros de individuos con la enfermedad de Alzheimer, el estudio vierte la luz sobre la idea emergente que el Alzheimer es un “tipo 3” de diabetes.