Esta teoría se centra en los rasgos comunes entre los humanos y mamíferos acuáticos, y que los diferencia del resto de los primates arborícolas, asumiendo que esos rasgos covarían necesariamente con un hábito de vida acuático.
Esta teoría es seguida por mucha gente descontenta con el paradigma científico actual, y es un símbolo de la lucha contra los dogmas y la cerrazón del pensamiento. Simboliza a muchas teorías acalladas por ni siquiera son tenidas en consideración por al comunidad científica. Los seguidores de esta teoría suelen citar las palabras de Max Planck “Una nueva verdad científica no triunfa convenciendo y haciendo ver la luz a sus oponentes, sino más bien, debido a la muerte de sus detractores, que son sustituidos por una nueva generación que tiene oportunidad de familiarizarse con ella”. Sus principales argumentos (resumidos) son:
1) Tenemos muy poco pelo en el cuerpo, poseemos 10 veces más grasa (y además es grasa blanca) que los otros primates, y nos sirve de aislamiento y flotación.
2) Para el desarrollo cerebral requerimos ciertas substancias que sólo se encuentran en los peces y mariscos (como el ácido eicosinoico).
3) Perdemos gran cantidad de agua por el sudor.
4) Practicamos el sexo frontal (como focas o cetáceos).
5) Podemos contener la respiración por varios minutos (no como otros simios, supuestamente).
6) Nadamos por instinto al nacer.
7) Algunas de nuestras enfermedades y parásitos específicos requieren fases acuáticas para desarrollarse.
8) El bipedalismo que nos caracteriza (que no se encuentra en ningún otro animal de sabana, ni en ningún primate, excepto nosotros) es fácilmente explicable, según esta teoría, si imaginamos una existencia en las aguas poco profundas de las orillas marinas o de laguna.
9) Uno de nuestros puntos débiles es la columna vertebral, debido a que en medios acuáticos el peso que debe soportar es mucho menor que en tierra.
10) La mayor parte de los hallazgos de Australopithecus se encuentran en sedimentos acuáticos, a menudo asociados con fósiles de cocodrilos o de huevos de tortuga.
11) El parto acuático facilita mucho el nacimiento de los seres humanos.
Fuente: Genciencia
Esta proeza se ha logrado gracias a la ingeniería genética, introduciendo genes de seda de araña en el cromosoma de gusanos de seda y obteniendo así, una fibra que es mezcla de seda pura y seda natural de araña mucho más resiste y duradera que la seda convencional.
En la Tierra, el cristal de silicio generalmente se produce de forma natural como resultado de un ambiente de vertientes sulfurosas o de fumarolas en las que surge vapor acídico de fracturas en el suelo. En ambos casos, la vida microbiana se multiplica en torno a esas vertientes, por lo que se convierte en un posible sitio de vida en Marte.
"Cuando usted ejecuta Cosmology@Home en su computadora, éste utiliza parte de la potencia de cálculo de la misma, del espacio en el disco duro y del ancho de banda de la conexión", explica el principal responsable del proyecto, Benjamin D. Wandelt, profesor de física y de astronomía en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign. "Nuestro objetivo es buscar modelos cosmológicos que describan nuestro universo y que concuerden con los datos astronómicos y de física de partículas que están disponibles".
Los nuevos LED SolarLite, fabricadas por la compañía de nombre Astucia, ya están siendo utilizadas en las autopistas del Reino Unido. Al contrario de los reflectores pasivos, estos aparatitos almacenan la energía solar durante el día, y en la noche ofrecen una luz visible de 90 a 900 metros. Aseguran que el uso de estos diodos permite que el conductor tenga hasta medio minuto para reaccionar a una velocidad de 95 km/h, al contrario de los actuales 3,2 segundos. Tienen una vida útil de entre 8 a 10 años, y en algunos lugares, han reducido los accidentes hasta en un 70 por ciento. No cabe duda que cualquier medida tomada para salvar vidas vale la pena, así que esperamos que otros países empiecen a usar estos atractivos LED.
Los voluntarios fueron once hombres y una mujer, que recibieron inyecciones directamente en la parte del cerebro más afectada por la enfermedad, observando una notable mejoría según confirmaron los escáneres posteriores. Un mes después del tratamiento, los pacientes mostraron signos de recuperación, y entre 3 y 6 meses después, se observó un promedio de un 30% de mejora en su movimiento. El resultado fue asombroso en uno de los pacientes, con una recuperación en su movimiento de un 65%.